Sabías que?

Volumen de alcohol por tiempo de consumo, procurando consumir máximo un trago por hora.

Acompañamiento de comida antes y durante la ingesta de alcohol, lo cual disminuye la velocidad con la que se absorbe el alcohol en el organismo y minimiza los riesgos por pérdida rápida del autocontrol.

Identificación de las circunstancias por las que atraviesa el individuo y/o el grupo humano que bebe, y el riesgo asociado.

No conducir bajo los efectos del alcohol, ni subirse a vehículos conducidos por personas en estado de embriaguez.

Adecuada elección de las bebidas alcohólicas procurando la pureza de los procesos de producción de alcohol, ya se trate de bebidas fermentadas o destiladas.

Permanencia en el mismo tipo de bebida durante la ingesta y el cuidado de sus mezcla ente destilados y fermentados.

Presencia de autoridades y organizaciones sociales y comunitarias que, junto con los dueños, administradores y empleados de establecimientos de consumo de alcohol, realizan labores de disminución del daño y minimización del riesgo en zonas de consumo abusivo hacia los fines de semana, en un antes (al inicio de la jornada), durante (durante el proceso de consumo) y después (finalizando la hora obligatoria de cierre que aplique en el territorio de que se trate), al interior y en el entorno de los ámbitos de consumo para el desarrollo de actividades de prevención en tiempos reales.

Planeación y no improvisación con respecto al comportamiento sexual, incluyendo el uso del condón.

Por otro lado el “abc del saber beber” está inspirado en los mismos supuesto de “las ocho C o la generación C”. La diferencia radica en que, más allá de plantear una lista de pautas a tener en cuenta en relación con un consumo moderado y seguro de alcohol, esta propuesta hace énfasis en cada una de dichas pautas en tres momentos claves del beber: antes, durante y después. En otras palabras, no basta con la recomendación de prestar atención a los puntos especificados, sino que además es necesario promover que estos sean decididos por la persona antes del inicio del consumo y que dicha decisión se apoye en medidas que aseguren su cumplimiento. Por ejemplo: la entrega de las llaves, la previsión de cómo llegar a casa en caso de beber fuera de esta, o evitar llevar grandes cantidades de dinero. Este tipo de recomendación también aplica durante el episodio del consumo, para lo cual es importante que la persona se fije en cumplir sus propias decisiones con  respecto a la bebida y, además, recuerde mantenerse hidratada. Por último, el “abc del saber beber” hace énfasis en que descansar, alimentarse bien e hidratarse también son pautas que hacen  arte del saber beber después de una jornada de ingesta de alcohol. Esto último, con el fin de evitar comportamientos de riesgo relacionado con los deberes que encara el consumidor; por ejemplo, llegar en estado de ebriedad al trabajo o estudio.

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